Catuche

Ciclo de foros Tenemos derecho a la vida, a la seguridad, a la ciudad
Estrategias comunitarias para enfrentar la violencia
(Relatoría)
Caracas, 3 de diciembre de 2016
La Red de Activismo e Investigación por la Convivencia (REACIN), abrió el ciclo de foros “Tenemos derecho a la vida, a la seguridad, a la ciudad” en el barrio Catuche (Caracas) en Centro Comunitario “La Quinta” de Fe y Alegría. Desde allí se han gestado luchas comunitarias, asumiendo un rol muy activo ante la ausencia de Estado. Desde allí se generó un proceso de intermediación entre las madres y jóvenes de dos sectores tradicionalmente enfrentados, Portillo y La Quinta, que devino en una experiencia digna de ser conocida por todos los habitantes de Caracas y de nuestras ciudades: los Acuerdos Comunitarios de Convivencia y las comisiones de convivencia que lo hicieron posible, con el acompañamiento de Fe y Alegría.

Para contar experiencias y proponer posibles acciones con los asistentes, en este foro coincidieron Doris Barreto, coordinadora del Centro Comunitario La Quinta de Fe y Alegría; Verónica Zubillaga, socióloga y profesora de la USB, quien junto con el equipo de Reacin realizó una investigación de campo sobre esta experiencia; el arquitecto Gabriel Visconti, de AGA Estudio, quien ha desarrollado diversas experiencias de diseño participativo y transformación de espacios urbanos en barrios. El cierre estuvo a cargo del escritor Héctor Torres, autor de una trilogía de relatos sobre Caracas, quien leyó el cuento “Miedo”, del libro Caracas muerde.
Al foro asistieron personas de la comunidad de Catuche, pero también artistas, investigadores, urbanistas, miembros de otras comunidades, y contó con la moderación de Manuel Llorens, psicólogo, del equipo de REACIN.
Para dar inicio al foro, el moderador, puso sobre el tapete la importancia de compartir y reflexionar sobre estas experiencias, con la intención de generar una red que vincule a diversos actores en torno a estrategias para contener y reducir la violencia. La intención es crear una agenda de trabajo que haga visible la dimensión del problema y que a la vez abra espacio para la acción.
Explica que en los últimos años ha estado compartiendo con las mujeres de Catuche, escuchando testimonios muy conmovedores. Reconoce la valentía de estas mujeres, que se arriesgaron a decir: “esto no puede seguir, esto tiene que parar”. Y en este mismo espacio de encuentro se dieron reuniones entre las bandas armadas para lograr una tregua.

Verónica Zubillaga / socióloga, profesora USB
• La violencia que hoy existe tiene que ver radicalmente con el Estado, con el tipo de políticas que se están implementando.
• Debemos convertir el tema de la violencia en un tema político, en un asunto de derechos, de cómo convivimos. De plantar cara ante el Estado, para mostrar nuestro descontento y exigir otro tipo de políticas.
• Las instituciones del Estado deben garantizar el derecho a la vida, pero sus políticas, basadas en la militarización de la seguridad, han incrementado la violencia en vez de reducirla.
• Son cada vez más frecuentes las masacres en serie, el exterminio sistemático. Vivimos en una guerra no declarada.
• A pesar de estas evidencias, producto del desamparo, preocupa que la OLP (Operativo de Liberación del Pueblo) tenga el respaldo de la población.
• No existe control de armas y municiones, más bien estas recirculan en el mercado ilegal a través de los propios cuerpos de seguridad.
• Por eso los ciudadanos debemos organizarnos para exigir al Estado políticas concretas para la reducción y el control de armas y municiones.
• Acciones como este ciclo de foros, que procura la creación de redes y la exposición pública del problema, es un intento de incidir en ese cambio proceso de reducción de los niveles de violencia y letalidad que vivimos en las ciudades venezolanas. Activarse es la manera de mantener la esperanza de ese cambio.

Doris Barreto / Coordinadora Centro Comunitario La Quinta de Fe y Alegría:
• Su inserción en Catuche, incluyó la participación en la “Marcha por la paz”, su participación en el Consorcio Catuche, pero sobre todo su incorporación en el 2005 al Centro Comunitario, un lugar que se ha convertido en un espacio de encuentro y relaciones para el barrio.
• Participó activamente con las madres y los jóvenes de Portillo y La Quinta en el proceso de construcción de las comisiones y los acuerdos de convivencia.
• Las madres jugaron un rol fundamental en la creación de los acuerdos y en la reducción a cero de las muertes en el barrio, pero los jóvenes pertenecientes a las bandas también lo tuvieron.
• Las muertes han ocurrido fuera del barrio, porque tienen “culebras” con bandas de otros sectores y de eso no se pueden salir automáticamente.
• Con los acuerdos, los de La Quinta y Portillo se encontraban en fiestas, en matinés, y no pasaba nada. Inclusive se encontraban fuera del barrio y no pasaba nada. Aún es así.
• “En Catuche tuvimos y tenemos una esperanza, a pesar de ser una comunidad muy violenta”.

Gabriel Visconti / AGA Estudio
• Hay que reconocer el proceso de atomización en el que nos encontramos. Partir de esa realidad para desarrollar las estrategias apropiadas para la recuperación del tejido social y espacial.
• La primera comunidad que recibió una OLP fue el sector Canaima, en Catia, lugar donde se dio este proceso de diseño y construcción participativa en este barrio.
• Las imágenes del proyecto (Multideportivo “la canchita“) hablan de una integración dentro de la comunidad, pero también de integración simbólica con la ciudad.
• Una estrategia fundamental para enfrentar la violencia es el desarrollo de proyectos en comunidades, con diseño y construcción participativa.
• En estos no sólo hay un compromiso de los líderes comunitarios, sino también de los jóvenes, que se mezclan con profesionales externos y especialistas del barrio.
• No funciona bajo la figura del patrón que decide unilateralmente, sino colectivamente. Cómo quieres el espacio, cómo lo construyes, cómo lo defiendes porque te pertenece.
• La transformación del espacio se ha traducido en creación de oportunidades, cambios de actitud, trabajo creativo, expresión de saberes constructivos, utilización del tiempo.

Héctor Torres / Escritor:
Para el cierre de los invitados al foro, el autor de la trilogía Caracas muerde, Objetos no declarados y La vida feroz, leyó de su primer libro el relato “Miedo”, que describe el proceso de transformación de un joven, que pasa de ser uno al que se le abre una oportunidad y que en el camino, por la presión social del contexto, decide iniciarse en el delito. Reza el final de este relato: “En Caracas se estaría bien, después de todo. De no ser por el miedo”.

Debate:
• Yanara, madre del sector Portillo quien formó parte de las comisiones de convivencia, resalta la importancia de la mezcla. Ella participa en el consejo comunal y en los CLAP, y señala que gracias a los acuerdos las personas pueden transitar libremente por todos los sectores. Muchos de los que tenían problemas, transitan por donde antes no podían, y no sucede nada. Y cree que ya no sucederá nada.
• Joidi, otra de las madres del sector Portillo, explica que conversando con los jóvenes fue como comprendieron las claves que disparaban los actos de violencia (lo que se decían, el encendido de yesqueros), gracias a ese diálogo plasmaron los acuerdos de lo que se podía y lo que no se podía. Explica además como este proceso les ha dado otra perspectiva y un cambio de actitud. Relata una incursión reciente de la policía en el barrio para señalar que antes los vecinos cerraban las ventanas de sus casas y los policías hacían lo que les daba la gana con los muchachos, sin importar si eran inocentes. Ahora cuando estos llegan la gente abre las ventanas para vigilar, para exigir, para limitar.
• Rosario, también de Portillo, explica que con su presencia constante la comunidad evitó que se tomaran algunos espacios para la venta de drogas, sobre todo donde había presencia de niños.
• Gabriel, señala como sintomático que sea la negación la forma en que intentamos regularnos (“no a las armas”, “no a la violencia”) en vez de la afirmación (“Sí a la vida” “Sí a la convivencia”).
• Yuraima, en la medida en que no estamos en esos espacios los dejamos en manos de la violencia.
• Verónica, Catuche expresa una diversidad de gente preocupada por la vida y por el espacio común. La voluntad para asociarse para detener las venganzas y la violencia para decir cómo vamos a convivir.
• Cheo, lo normal es que la gente salga, se asome, no que se encierre y se oculte. No es normal que nos caigamos a balazos, pero a eso nos hemos acostumbrado y se ha hecho “normal”. Lo normal es que la gente transite libremente y se mezcle, no que se mate.
• Manuel, plantea una invitación para que desde Catuche podamos llamar a crear una red, que enfrente esas políticas de seguridad del Estado.
• Doris, tenemos la esperanza de que esto pare, de que no tengamos que ver nunca más a madres llorando por la muerte de un hijo.

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